Por Erika Silva

Estrategias de Marketing Gastronómico aprendidas en Disneyland Paris:

  1. El tiempo.

¡Me quedé fascinada al ver cómo funcionaba todo!

Los procesos están muy bien pensados y ejecutados por el personal para que todo fluya como una coreografía perfecta.

Te cuento la experiencia que tuve en un restaurante estilo americano donde tú pides y te llevas la comida a la mesa. Podríamos decir que era un fast casual.

Mientras haces la fila para pedir viene alguien del equipo y te entrega la carta para que en este tiempo ya vayas mirando qué vas a pedir. Con esto consiguen que pidas más rápido y que no tengas ansiedad por la espera.

En cuanto llega tu turno todo el proceso es rápido:

  • Pides tu comida.
  • Te ofrecen entrantes y café.
  • Pasas a recoger tu comida a un mostrador.
  • Preparan las bandejas.
  • Te ponen la comida en menos de 60 segundos.
  • Te vas a tu mesa.
  • Cuando terminas vas a recoger tu postre con el ticket (es un helado que vas a buscar cuando terminas para que no se derrita)
  • Entregas el ticket.
  • El camarero te pregunta qué tal estuvo todo con una sonrisa de oreja a oreja mientras toma los helados y te los da siempre mirándote a los ojos y atendiéndote muy bien.
  • Se alegra que todo esté bien y ya se despide de ti.
  • Cuando terminas de comer llevas tu bandeja al sitio señalado, donde se encuentra otro camarero que te ayuda a quitar los restos y a reciclar si es necesario.

Lección aprendida: Crea la secuencia de servicio perfecta para tu negocio y forma a tu personal cada día para ejecutarla a la perfección.

  1. Oferta gastronómica reducida y conceptualizada. 

Alimentos y bebidas hay para todos los gustos en los dos parques; desde crepes, gofres, sándwiches, quesos, hamburguesas, pizzas, buffet, a la carta, etc.

No te sirven de todo esto en cada restaurante, sino que existe un restaurante por cada tipo de comida. Esto significa que cada sitio se especializa en algo para que su oferta sea perfecta.

¡Bien pensado!

Y este es un consejo que siempre doy en mis conferencias y talleres de marketing gastronómico:

Lección aprendida: No ofrezcas muchos productos; menos y mejor es preferible que mucho y regular..

  1. La experiencia.

Antes de entrar ya comienzas a vivir la experiencia, por un lado las entradas a cualquier lugar (restaurantes o atracciones) están ambientadas antes de ingresar en ellas. Ya sea con paredes tematizadas, suelos pintados o cartelera acorde al lugar.

Al entrar siempre se escucha música, a un volumen agradable para conversar, pero también para disfrutar de ella.

La comida es sabrosa y a un precio razonable. Solo se sube cuando estás con los personajes.

La atención es esmerada y rápida.

Nunca te dicen adiós, siempre es un “sea you soon” ¡Nos vemos!

Lección aprendida: Reflexiona dónde la experiencia de tu negocio comienza y acaba. La experiencia no es solo la comida, es todo lo que tu cliente vive en tu restaurante e incluso fuera de el, en tu restaurante e incluso fuera de él.

  1. La limpieza.

En Disney saben que la limpieza es un bien muy preciado y se nota la preocupación que tienen por conseguir un espacio limpio y recogido.

Para esto ves tooooodo el día y en tooodaaaas partes personas que van con una discreta escoba y recogedor para ir buscando hasta la más mínima suciedad para quitarla lo más rápido posible.

Los restaurantes y aseos están muy limpios, las calles y las atracciones también.

Lección aprendida: Piensa si tu establecimiento está limpio en todas sus áreas y si todo tu personal es consciente de la importancia de comer en un lugar agradable y limpio ¡Siempre! No solo cuando se abre el restaurante

  1. La falta de marketing visual para vender más comida.

Y si, también es un aprendizaje ver que hasta en las mejores empresas del mundo no saben vender su producto de una manera más visual y apetitosa.

¡Me sorprendió ver una cartelera tan poco enfocada a la venta!

En un cartel o menú board destaca el nombre del restaurante Casey´s Corner, la marca Coca Cola y algunos dibujos y palabras sueltas.

En segundo lugar ya se ven algunas fotos de productos y algo de texto bastante pequeño.

¡Esto no vende, solo informa! Y solo cuando estás casi en la caja… así no se vende.

Si Walt Disney levantara la cabeza no le gustaría nada y se llevaría un buen susto. Porque para él atender bien, pero también vender era importante. Hasta aquí los aprendizajes de este fin de semana en DisneyLand Paris, espero que te hayan gustado y te inspiren y ayuden a mejorar tu negocio.