03-11-2016 por Grace Manjarrez
Generalmente en el área restaurantera se suele poner de lado la capacitación de los meseros tanto en ventas como en servicio, esto se debe a muy diversas razones, pero en general la más común es que se percibe dicha capacitación como innecesaria, o bien, un gasto extra que tiene poco o nada de impacto en el servicio de alimentos y bebidas.

Otra causa común es que se suele advertir al mesero como una persona sin la capacidad de salir adelante, es decir, se piensa que al ser su trabajo, aparentemente, sencillo cualquiera lo puede hacer y se contrata a personas no aptas para los objetivos que se requieren y es por esto que nuestro crecimiento en ventas se llega a ver más lento.

El puesto de mesero para un restaurante es un elemento clave dentro del organigrama, ya que son ellos quienes tienen contacto directo con el cliente y si bien, no se encargan de atraer nuevos clientes son ellos quienes logran que nuestro establecimiento logre vender más por medio del aumento al ticket promedio y por las veces que el comensal vuelve a visitar el comedor.

Gracias a un excelente servicio a la mesa que nuestros meseros ofrecen a nuestros clientes, estos regresan cada vez con mayor frecuencia e incluso recomiendan nuestro establecimiento, invitando así a nuevos comensales a nuestro comedor.

Entre los hábitos del mesero, de acuerdo a Jesús Gómez, podemos encontrar cinco principales, el primero de ellos es conectar emocionalmente con el cliente, seguido por la fluidez al expresarse, después se requiere que se experto en técnicas de venta y conozca el manejo de venta incremental, mientras que por último debe de aumentar el ticket promedio.

Para poder lograr todo lo mencionado con anterioridad Jesús Gómez, también nos plantea la necesidad de preparar a nuestros meseros, es decir, brindarles las herramientas necesarias para brindar un buen servicios a la mesa, siendo los detalles uno de los factores más importantes, como el detalle del saludo por su nombre a un comensal regular, o bien, conocer el menú por completo, esto incluye conocer los ingredientes de los platillos, así como sus sabores para saber que sí y que no recomendar a sus clientes.