03-11-2016 por Iliana Flores

Para incrementar ventas no solo hay que concentrarse en la promoción del restaurante y sus platillos. No queremos que la gente vaya una sola vez, queremos que vaya, que se enamore, que nos recomiende y regrese muchas veces más. Pero, ¿Cómo lograr eso? Con el servicio, tenemos que capacitar a nuestros meseros para que se vuelvan unos verdaderos vendedores, ellos son los que tienen trato directo con el comensal. Un buen mesero puede incrementar el ticket promedio, puede hacer que los comensales disfruten su estancia y vuelvan con otras personas.

Para esto se debe capacitar al mesero. Debe saber cuál es el platillo que deja más ganancia, debe ser un experto en el contenido, preparación y origen de los platillos para antojarlos al comensal al momento de platicarlos. Esto se logra haciendo que los meseros prueben la comida, que sean participes y vean la variedad de colores, sabores, texturas y aromas que hay en cada platillo. La idea es darles confianza para que vendan con seguridad y ánimo.

Un buen mesero debe conectar emocionalmente con la gente para que se sienta querida y atendida, mediante un interés sincero. Les sugiere platillos de acuerdo a sus necesidades y preferencias. Aunque no se trata de atosigar al cliente, una vez que vendió se retira de la mesa, siempre atento de necesidades nuevas.

La organización debe estar centrada en el cliente, en el servicio, no en el producto ya que productos buenos tiene cualquiera, pero el servicio es clave del éxito.